Los guapos y los feos son con el agua y el aceite, no pueden mezclarse y menos aun en una sartén al fuego por que la que se puede liar es parda, más que si mezclas cloruro con sulfato de cloro o yo que se… el caso es que de ahí nada bueno puede salir.
Porque aunque todos digamos que no nos importa lo que piensen los demás, nos importa, hace mella en nosotros, busca la mas pequeña fisura para entrar hasta lo más profundo de nosotros mismos, la opinión de los demás, las miradas de los demás o nuestro propio cerebro dándonos por saco.
El caso es que un feo y un guapo siempre se verán presionados por los típicos comentarios graciosos que seguramente ellos hayan echo alguna vez, “la debe tener enorme porque sino…” o “la tiene que chupar de miedo porque dime tú sino…” o en el caso contrario, “es una puta/o nadie así saldría con eso sino es pagando”, son gracietas que cuando las hacemos nosotros nos parecen la mar de saladas, pero que cuando eres el blanco de las mismas pues a lo mejor ya no te parecen tan graciosas y claro esto en una relación acaba minando porque para que engañarnos ser feo no es sinónimo de tenerla grande, de chuparla bien o de tener una cuenta con muchos ceros en el banco y el feo siempre tendrá miedo a que le quiten su guapo y el guapo siempre creerá que se merece algo mejor, que él lo vale.
Y si, esto es un cliché… Y algunos se rasgaran las vestiduras por la superficialidad de mis palabras, pero se sincero, cuando has visto en la tele a alguna famosa monísima (nombres al azar Elsa Pataky – Adrian Brody) con un tío calvo y gordo ¿Qué has pensado? el caso contrario es menos común, pero también pasa y has pensado lo mismo que hace ese cardo con ese peaso de hombre, somos asín… y fíjate en la calle ¿Cuantas parejas de feos-guapos ves? Normalmente la belleza en las parejas está compensada.
Hala y ahora me voy que tengo que seguir estudiando inglés.











estos no se callan