Abro los ojos, el despertador impertinente quiere hacerse notar, se niega a que lo ignore y yo quisiera estamparlo, no me quiero levantar, cada día me cuesta más levantarme, se está calentito entre las sabanas, tengo tan pocas razones por las que atreverme a sacar un pie de entre ellas y notar el frío que me espera fuera, pero aun así me levanto con la idea de un café que me reconforte, como si un café fuese a ser la solución a mi vida, bueno, al menos durante cinco minutos si que lo es, me gusta tomar la taza entre mis manos y sentir el calor, quiero meterme de nuevo a la cama, pero no, me dirijo a la cocina, pongo agua a calentar para el te que me llevo a la oficina en el termo, siempre se me consume el agua, oigo como burbujea pero no me muevo y se que se está consumiendo, me acerco, echo más agua y espero…
Elegir la ropa que voy a llevar no suele ser un trabajo costoso, pero no quiero quitarme el pijama, se enreda entre mis brazos y mis piernas, se niega a ser desplazado a la percha de detrás de la puerta del baño. Sesión de maquillaje, a ciertas edades no puedes permitirte salir a la calle con la cara lavada y menos aun cuando el tono de tu piel es traslucido y todo el mundo te pregunta si estás enferma (si, me estoy muriendo por dentro, desapareciendo de dentro afuera, me gustaría gritarles) por suerte en 5 minutos he solucionado ese problema.
Preparo mi bolsa, tomo mi abrigo y salgo de mi hogar, un hogar de una sola persona no puede ser un hogar, bueno, tomo mi abrigo y salgo de mi casa fría, para caminar por una calle aun más fría, mirada al frente, paso decidido, por favor que todos los semáforos estén en verde… llegamos, solo falta tomar el ascensor que me suba al cielo, pero no, solo sube hasta la 4ª planta y ahí me quedo, saco mi ficha, entro por la puerta, doy los buenos día y me siento con mis pensamientos como cada día.











Creo que a todos nos cuesta levantarnos por la mañana. Yo ando buscando un motivo para levantarme cada día o una escusa para no hacerlo pero nunca me decido.
Puede que hoy te hayas quedado en la 4 planta en vez de subir al cielo pero si no lo intentas una vez tras otra nunca encontraras el ascensor mágico que te eleve al séptimo cielo. Así que mañana te toca soportar al despertador impertinente, tomar el café, prepara el te, vestirte, maquillarte y volver a probar. Quizá te sorprendas mañana, quizá…
Levantar por las mañnas es un verdadero coñazo, aunque evidentemente hay epocas mejores y peores, jeje
Yo pruebo todos los dias, hasta ahora con igual resultado, pero descuida que lo sigo intentando.
un besote
Siempre hay un motivo,un aliciente,una pequeña ilusión por la que levantarse cada dia.
Pon tu despertador 5 minutos antes y ya verás como lo encuentras!
Sino sigue con tu paso firme hacia delante sin mirar atrás y mañana o pasado mañana o al otro lo habrá.
Lo sé y lo sabes!!
Ah! y nosotr@s los que a diario o semanalmente estamos contigo,no es suficiente motivo?
Venga que tu puedes Pao!
Como si tú con esa carita necesitaras maquillaje para ir deslumbrando aunque sea de buena mañana!!!
Siempre hay un motivo para levantarse, aunque cueste verlo a esas horas … Es un día más, una oportunidad nueva.