Da igual cuanto lo intentes, da igual cuanto empeño le pongas, da igual cuantas veces te levantes… da igual… porque hay cosas que no son para ti.
32 años inútiles e inservibles, de despedidas, de comienzos que asustan seguidos siempre de finales tristes, sin llegar a conocer nunca lo que hay en medio, que dicen que es lo que cuenta, de casas silenciosas y teléfonos que nunca suenan, de errores, de decisiones equivocadas, de tristezas de domingo que se alargan el resto de la semana, de soledad, de lagrimas, de insomnio, de frío, de inviernos que nunca acaban.
Este año tocó antes examen de conciencia, no pude esperar a las doce campanadas, tocó mirar dentro para no encontrar nada, tocó verme desde fuera para darme cuenta lo poco que de mi en los demás queda, para entender porque ni el eco me responde, para comprender la soledad que me rodea, lo insignificante de mi existencia.
Lo intenté… imagino que es lo que pondrá en mi epitafio… al menos lo intenté, desde que tengo uso de razón lo llevo intentando, intenté tener amigos, pero yo era esa que llamaban rara, intenté que mi familia me quisiera, pero no encontraron el tiempo o el momento, intenté encontrar alguien a quien amar y quien me amara, pero siempre fui un desastre en las distancias cortas, intenté estudiar algo que me gustara, tener una profesión que me llenase, pero solo supe tomar decisiones equivocadas… sería muy fácil echarle la culpa al mundo, decir que fui una niña incomprendida, pero se que la responsabilidad de mis malas decisiones es solo mía y desde luego han sido unas cuantas.
Que pensabas niña estúpida, que creías que iba a pasar, qué te valdría el zapatito de cristal, qué dejarías de ser la cenicienta del cuento, que te rescataría en su corcel blanco, qué gritaría amor verdadero al volver a la vida en la cueva de Max el Milagroso, acaso no te dijeron que esas cosas solo ocurren en los cuentos, dime niña tonta, qué pensabas.
Pequeña presuntuosa engreída, que llegaste a creerte alguien por juntar cuatro frases mal hilvanadas en esta minúscula parcela de poder a la que te aferras… porque ellos son los únicos que van a decir que las cosas mejoraran, que no este triste, que todo va a salir bien y necesito tanto oírlo, que una vez más os pongo a prueba con esta tristeza que me ahoga… todo lo que podía salir mal, salió mal, una vez más, y ya no tengo fuerzas para intentarlo de nuevo.
Si, hoy ha sido un mal día… bueno en realidad han sido unos 11.680 días malos
Pudding Morphina – Julien Doré
estos no se callan