Hay tantas clases de amor, tantos microcosmos de sentimientos, de pasiones… hay tantas formas diferentes de amar. Hoy os voy a contar una historia de amor, de un flechazo, de esos amores que se instalan en tu corazón y que nunca te abandonan, aunque a veces te olvides incluso de que late contigo, en cada latido de tu corazón.
Todo comenzó una tarde de domingo en unos grandes almacenes en la sección de literatura extranjera, de repente ahí estaba Él… era la primera vez que lo veía y fue sin duda un flechazo, lo encontré en su edición de “Relecturas de Espasa”, seguro que había tenido ediciones mejores, pero aun así era como a mi me gustan los libros, de tapa blanda, la portada era sencilla, de un tono verde aguado un tanto indefinido, nada había de especial en su exterior que sobresaliera de los libros que tenia a su alrededor, os lo aseguro, nada…
Mi historia con este libro me recuerda a esas historias de amor de vagón de tren… un día mientras vas al trabajo entre bostezo y empujón algo llama tu atención y te despereza de inmediato, es Él, es como si de repente todo tu cuerpo sufriera un sacudida, como si llevaras dormida toda una vida y acabaras de despertar.
Al día siguiente coges el metro nerviosa esperando volvértelo a encontrar y ahí esta Él de nuevo, el trayecto al trabajo nuca vuelve a ser lo mismo, te levantas sin necesidad de que suene el despertador, te arreglas para esos 15 minutos que compartís cada día, pero… nunca te atreves a ir mas allá, lo mas atrevido que haces es mirarle de reojo y sonreír nerviosa cuando Él te pilla por enésima vez.
Pues algo así era mi historia con este libro, todos los domingos que iba al centro pasaba por esos almacenes e iba a mirarlo de reojo, pero nunca me atreví a nada más, no sabría bien deciros porque… quizá temiera que me decepcionase, soy de naturaleza cobarde lo reconozco.
Pero como esa chica que un día se arma de valor y se dice, “de hoy no pasa, hoy me presento y que sea lo que Peter Petrelly quiera” y coge decidida el metro, dispuesta a comerse el mundo y las puertas se abren y… Él no esta, el ya no vuelve a estar nunca más y vuelven los bostezos y los empujones, pero aun se arregla “por si”… pero ya no hay “por si” y vuelve la coleta y la marca de la almohada en la mejilla…
De igual forma que ella, llegué un día decidida y Él ya no estaba allí y no lo volví a encontrar nunca más… pero al igual que ella que siempre al entrar en el vagón espera encontrarlo de nuevo, yo visitaba esos grandes almacenes y otros esas mañanas de domingo y lo buscaba en los rincones escondidos de la literatura extranjera.
Un día cuando casi lo había olvidado, cuando apenas pensaba en Él, lo encontré en el lugar más insospechado… fue en “Lost” en la estantería del búnquer de Desmond Hume (mi personaje), ese libro apareció para rescatarlo, justo en el momento en el que él lo dio todo por perdido. Cómo eran aquellas palabras…
Queridísimo Des…
Te estoy escribiendo esta carta, mientras te vas a la cárcel
y la esconderé en el lugar al que recurrirás en un momento de gran desesperación…
Ese lugar era “Nuestro común amigo” de “Charles Dickens”, hoy por fin lo encontré…
Esta mañana iba yo decidida a comprarme unos trapitos para descubrir nuevamente que mi talla 42 es incompatible con las modas actuales, así que en medio de tal depresión y con mi necesidad consumista de gastar algo de dinero, encontré en Zaragoza mi librería preferida “La casa del libro” la cual han debido de abrir recientemente y como siempre que entro en una nueva librería, pregunto por Él (ya se había convertido en una costumbre), pero a diferencia de otras veces en esta ocasión si lo tenían, la edición no me gusta demasiado ya que es de tapa dura, pero tampoco me iba yo a poner tiquismiquis por ese pequeño detalle.
Doy por echo que la decisión de Espasa de volver a reeditar este clásico algo tiene que ver con esa escena de Lost, me imagino a todos los frikis de perdidos yendo de librería en librería preguntando por este ejemplar del gran Dikens.
Aun no he leído ni una sola de sus páginas y se que es mi libro preferido, lo se al igual que aquella chica del metro sabe que aquel chico era Él… simplemente lo sabes, da igual si hubiese durado un día o una vida entera, da igual si se hubiesen acabado tirando los trastos a la cabeza, da igual, porque era Él, lo supimos nada mas verlo…











Un consejo: no lo leas jamás… por si ac aso!!!
Jopetas, Pao… Está lloviendo al otro lado de la ventana… Huele a mojado… El gris asusta a los peatones, por lo que la calle está desierta… Hoy toca chandal!!! Y tu post es lo más adecuado que he podido leer de buena mañana!!!
Me ha encantado… Será por el amor que desprende? Será por el libro? Será por la referencia friki a LOST??????? Jijijijij… Será todo ello y serás tú.
¿No lo tenían en Amazon?
Los libros son sin duda una de mis grandes pasiones, así que entiendo perfectamente lo que cuentas.
Una de las pocas cosas que me compensan de haber cambiado de trabajo es el trayecto en tren de ida y vuelta y la posibilidad de poder volver a leer cada día un ratito. Lástima que mi trayecto sea más bien corto y aún no sea capaz de ir leyendo por la calle,jeje.
Voy a buscar ese libro ipsofacto.
No conozco esa novela de Dickens en concreto, confesaré que lo he leido poco, pero intensamente. Si te dijera que Oliver Twist me salvó la vida…
Kell,necesito leerlo…
Aqui Noe ha amenecido soleado pero se ha ido estropeando a medida que el dia ha ido avanzando… espero que hayas disfrutado de este dia de dommingo, de esos que no apetece salir de casa… a mi sin duda Noe lo que mas me gusta es la referencia friki a Lost, no te puedes imaginar la cara que se me quedo con esa escena, de todos los libros que podian salir, de todos los libros que esxisten, ese tenia que ser, ajajjaaj
Mi trayecto al trabajo tampoco es muy largo Luci y encima tengo que coger dos autobuses, asi que tengo dos minitrayectos, al contrario que tu, en alguna ocasion he leido por la calle, a veces algun libro me ha absorvido tanto como para darme igual si me chocaba con una farola o pisaba una caca de perro, jeje
No es un libro facil de leer, pero a mi es que me encanta la novela inglesa de esa epoca, son siempre tan graciosso los eprsonajes y los dialogos, con ese humor tan acido…
Geko en su dia lo busque en amazon y en todo internet, pero no lo encontre en catalogo, hoy he mirado y habia un ejemplar, pero no se de que ediccion era y no venia ninguna foto…
yo tampoc he leido mucho a Dickens Eduar, pero este libro no se que tiene que me ha conquistado y bueno que fuera el libro al que desmon hume recurriria en caso de desesperacion, me hace darme cuenta que no ma habia equivocado el dia que lo vi por primera vez, jeje
Que magia desprenden los libros, con su tacto, el olor, sobre todo los que ya estan entrados en años y tienen las páginas amarillentas…
Ainssss, ves??
Algún día contaré yo (cuando tenga un blog de nuevo jauajaujau) el día que me enamoré de ti
Ves como tu también eres un cielo, una cosita linda y bonita, una dulcura, un caramelito!!!! Jo!
Un besito!!
pues vaya, yo que esperaba un relato erótico…
Tu siempre esperas relatos eroticos, jajajaja
a mi kaff, los libros viejos de pagians amarillas me dan mucha grima, ajajaj
Fifi, no me digas esas cosas que me ruborizas, ajajaj
pero que precioso!!!! tus palabras me transportaron hasta ese vagon del tren
yo tambien quiero leer ese libro, estoy tomando nota
Gracias nani, me alegra poder transportarte ya sea a un vagon de tren o a una isla desierta, jeje no se si el libro te gustar, porque tiene una lenguaje literario complicado, de hace un par de siglos… pero a mi me encanta, es de esos libro que sabes que reeleras y descubris cosas nuevas al ahcerlo.