No quiero comenzar un resumen con más quejas, ya habrá tiempo en el segundo párrafo, ya habrá tiempo de ver como mis personajes caen en picado, como Montoya recae en el alcoholismo o como Sara le dice a Lucas que todo termino, ya habrá tiempo de ver como el comisario es detenido por la muerte de la corrupta y traidora de Ruth, ya habrá tiempo para todo eso y más… ahora en este primer párrafo solo me quiero quedar con la voz en off de Pove, que después de ver todo lo que nos han ido quitando en cada episodio es de agradecer que nos devuelvan algo y también me quiero quedar con las greñas y el pelo engominado de Lucas, porque esta como presentarse a las oposiciones a funcionario carcelario y tenerlo todo el día en la celda de castigo.
Ahora que ya he comenzado el segundo párrafo no se si comenzar a quejarme o dejarlo todo estar. En esta nueva frase que comienza no se si entristecerme por la nueva iluminación de la serie, que se ha vuelto tan tenue como el animo de nuestros queridos personajes o subir el contraste de mi pantalla, ya no brilla la luz en sus ojos, sus sombras son cada vez mas largas, sus claro oscuros más oscuros que nunca, sus pupilas dilatadas no dejan ver los matices de sus iris, la oscuridad pesa, es como una nube oscura que se cierne sobre cada uno de ellos, su ropa ya no tiene color, parece que estuvieran de luto.
En este tercer párrafo voy a empezarlo riéndome, porque Pove me hace reír por que el policía tarao me hace reír, me voy a seguir riendo con Paco y con esa mesa llena de papeles y todos esos teléfonos sonando y el café que se derrama, si mejor me voy a reír con Paco, porque para que le voy a dar importancia a la bronca que le hecha Montoya, sabiendo lo que él está sufriendo, es normal (o eso quiero creer) que su personaje en estos momentos este desencajado, eso le hace simplemente humano.
Y ¡Qué coño! que ya vamos por el cuarto párrafo y yo me quiero seguir riendo, porque yo con el subinspector Fdez y su mala leche es que me parto, que chulo es el jodio y me gusta el contrapunto que le da Pove ha esta nueva pareja, ese puntito inocente que nos enamoro desde el principio.
Claro que comienzo el quinto y la mala leche hace su aparición, porque me jode que se ponga en duda la profesionalidad del comisario y todos los que intervinieron en el asalto de la comisaria, como decía Mariano “Nosotros somos los buenos” pero parece que cada decisión tomada en esa situación de vida o muerte es juzgada de forma negativa, creo que si han echo bien su trabajo ya habrán cotejado las huellas del arma que estaba al lado del cadáver de Ruth y eso debería de haberles aclarado muchas cosas a los de asuntos internos.
En el sexto comienzo a fibrilar yo es que es ver un envoltorio de “El Pozo” y sufro taquicardias y si en esa misma escena le añades unos taquitos de Aitor-tilla y unas lonchitas de “pava” Sara, ya no respondo de mi… ¿Para que le llama? ¿No le dejo por Lucas? Vale que no salio bien, vale que Lucas es lo peor (que se lo repita muchas veces a ver si se lo cree) pero dejo a Aitor por Lucas ¿Eso no significa nada? Aunque ahora odie a Lucas no quiere decir que esté enamorada de Aitor y ella lo sabe ¿Qué lo quiere estar? Eso seguro ¿Qué se va a empeñar como se empeño con Lucas? No lo dudo ni por un momento, pero no está enamorada y no comprendo porque se empeña tanto… ¿Tan difícil le resulta estar un tiempo sola y reflexionar sobre todo lo que ha pasado para darse cuenta de los errores de los demás pero de los suyos también?.
Pero acaba el sexto y el séptimo me trae nuevas risas, porque Paco me vuelve a hacer reír, porque con el chiste del canadiense, la inglesa y el francés, me tengo que reír, porque mientras lo dice lleva el pañuelo en la mano y me tengo que reír, porque se mueve como se movía mi Paco y me tengo que reír y entra Mariano y Lola en escena y yo miro para otro lado, porque prefiero seguir riéndome con Paco y sus nulas habilidades sociales y porque no, también me rió con Mariano porque en tema de protocolos es tan inútil como Paco y no me puedo contener cuando el erchaina rompe la foto del rey y Mariano suelta eso de que no pasa nada “Mientras no se haya quemao”.
Pero claro como esto es una de cal y otra d e arena en el octavo me da un vuelco el corazon cuando veo a Lucas llamando a Sara y tengo que presenciar como esta le cuelga, aunque como yo soy una optimista nata quiero creer que el estado de ansiedad que se le crea al oír la voz de Lucas es porque esta todavía le revuelve algo en su interior, que todavía le duele, que su corazón ha dado el mismo vuelco que el mio, que su estomago se ha contraído de igual forma que lo ha hecho el mio… y claro después de un derroche de optimismo como este es ver a Lucas más Lucas y mas tarao que nunca y ¡Qué coño! me sigo riendo.
Y respetando la tradición en el noveno toca reírme porque lo de Pove es muy fuerte, yo creo que Lucas de esta no sale, pero no porque le descubran y lo maten, ni tampoco por la indiferencia de Sara, sinceramente creo que va a ser Povedilla quien lo mate, pero a disgustos, como me he reído con ellos.
El párrafo décimo es breve, como me duele ver a Montoya así, comportándose como un verdadero cabronazo y cayendo todo la bajo que puede llegar a caer una persona, ¿De verdad cree que en el estado en el que se encuentra, él es mejor opción que Paco?
Yo en el onceavo comienzo a dudar de las cuentas que hacen los guionistas. me surgen las dudas y comienzo a sudar cuando intento hacer números y que estas coincidan con el guion… si algo nos dejo claro el capitulo “La traca final” fue aquel famoso “4 horas antes” y cuando y no tengo muy claro si esa hora y treinta y cinco minutos (no puedo negar que me asombra la precisión en le tiempo de la que presume el de asuntos internos, porque evidentemente la llamada de Mariano al comisario está registrada, pero como sabe el de AA.II que fue “1 y 35″ antes, lo del disparo, tengo que dejar de ver CSI, lo se) es desde el asalto o desde que el comisario dispara a “Uriarte”.
En el doceavo “mecagoento” cuando Don Lorenzo confiesa que no mato a Ruth en legitima defensa, no entiendo porque lo hace, vale que el tuviera pensado dispararla tanto si ella llevaba arma como si no, pero joder que ella le iba a disparar, no entiendo porque se auto castiga “ellos son los buenos” y además que estaba al borde del coma cuando paso, de echo fue dispararla y caer inconsciente, que vamos que digo yo, que algo mermadas las facultades mentales debía de tener (Como me gusta el Portillo).
Y llega el fatídico párrafo número 13 y que puedo decir ante tanto despropósito, es que la oigo y no la reconozco, como se puede ser tan egoísta, es que a estas alturas todavía no se ha dado cuenta de todo lo que Lucas ha hecho por estar con ella, ella lo único que ha hecho siempre es pedir, pero cuando había que dar la cara ante su padre o el que fuera agachaba la cabeza… claro la niña… y el que se comía el marrón ese era Lucas. Claro que los dos lo han pasado mal y que los dos han luchado y que los dos ha perdido y que unas veces se ha rendido uno que otras ha sido el otro, claro que los dos se han equivocado, pero no tiene derecho a decirle eso a Lucas, acaso ya se le ha olvidado que él lo dejo todo por ella, su casa, su familia, su profesión… por ella… y ella se fue. Claro que Lucas lo ha hecho mal muchas veces, pero todas las veces que se ha equivocado lo ha hecho por amor, pero desde luego ella no está libre de culpa y eso de que él siempre fue principio y fin, no es cierto, a cada bache en el camino a cada dificultad Sara lo ha dejado caminando solo. Quizá tenga razón y lo mejor para los dos sea estar separados, quizá su amor sea imposible y si, ella es joven y tiene que disfrutar y ser feliz y no la juzgo por ello, pero que deje de echarle la culpa de todo a Lucas y que deje de decirle continuamente todo lo que ella ha echo por esa relación, porque lo único que ha hecho siempre es volver para marcharse… como hoy.
Y llega el párrafo 14 y me quiero reír, pero me cuesta… intento ser optimista y que lo primero de la lista de Paco sea arreglar su relación con su hija y la de esta con Lucas a mi me da esperanza y que aunque tengo un palpito con el psiquiatra porque siento que oculta algo (ojalá me equivoque) me encanta como trata a Paco y me gusta que no lo deje hundirse y tire de él…
He de decir, aprovechando que estreno párrafo en este caso el número 15 que el guiño que hacen o que yo quiero creer que hacen a “Olvídate de mi” a través del Doctor Nuñez y su terapia de choque para el olvido, me ha gustado y mucho.
En el 16 me parto con los diálogos de Lucas lo de “mientras no me pongas los 100 kilos que le sobran a tu puta madre” me ha llegado al alma.
Con el párrafo 17 me despido que este no se si será un número temido por su mala suerte, pero que a mi me ha dolido como si lo fuera, ver como detienen a Don Lorenzo… Tener que presenciar la violacion de Povedilla que yo no se como va a superar este hombre algo así, ¿No tuvo ya suficiente con lo de carnicero, lo del ataúd y lo de las tetas? Qué esto es ensañamiento ¡Joder!. Pero las optimistas natas como yo ven guiños y “quizás” por todas partes y para mi, ver a Paco y a Lucas hablando así, como antes, verles hablando de verdad, de frente… me encanta. Pero claro me ponen de última imagen a Sara corriendo a ver a Aitor y con esa sonrisilla de gilipollas y empiezo a dudar que haya vida después de esta muerte, de este asesinato… y una vez más le tengo que dar la razón a Aitor, porque al fin y al cabo, aunque sea por los motivos equivocados es el único que le canta las 40 a Sara.
Un párrafo más para soñar, para imaginar, para desear… Ojalá Sara pudiera perdonar a Lucas con la misma facilidad con la que ha perdonado a su padre, ojalá que un día, en un momento corriente, en cualquier instante pueda darse cuenta que son más las cosas que los unen que las que los separan, ojalá que reaccione y vea que duele más estar separados que luchando juntos… Ojalá.
estos no se callan