Yo sinceramente no uso mucho este tipo de servicio, de echo solo lo utilizo para hablar con Red sobre el desarrollo de nuestros planes para dominar el mundo, pero hoy no he venido a hablar de eso, ya llegará el día simples mortales en el que sentiréis el chasquido de mi látigo sobre vuestras escuálidas costillas.. esto… ejem… bueno, ¿Qué hora es? las 16:32… uy! fijaté, que casualidad, justo la hora de tomarme la pastillita de las 16:32.
El motivo de este post no es para constatar mis graves desequilibrios mentales, que esos están más que claros. Yo quería hablaros de algunas de esas costumbres de los humanos que yo no comprendo, en este caso enfocadas a los servicios de mensajería instantánea.
Yo tengo la absurda creencia de que cuando agregas a una persona a tu lista de contactos es porque quieres hablar con ella, ya sea para ligar, para una amistad sincera, para pedirle ayuda con tu blog (y después desaparecer) o para preguntarle el significado de la vida, el universo y todo lo demás, pero parece que esto no es siempre así.
En mi caso y debido a mi inseguridad unido a mi ligera manía a este tipo de servicios no suelo agregar nunca a nadie. Lo raro es que de vez en cuando me aparece un mensaje de gente que supuestamente quiere chatear conmigo, pero que jamás lo hacen, no entiendo para que agregan a una persona con la que realmente no quieren hablar.
Luego hay otro tipo de chicos que me agregan y que cuando me ven conectada me saludan, se disculpan por su atrevimiento de agregarme, que si me han conocido por el blog y bla bla bla bla, yo siempre suelo contestar (porque sino quisiera contestarle, simplemente no aceptaría su invitación, es de cajón) lo curioso es que cuando llevamos hablando 5 minutos como máximo de trivialidades, me dejan con la palabra en la boca, es decir que la ultima en escribir soy yo y ellos nunca mas vuelven a contestar ni vuelven a hablar ningún otro día, me parece una actitud de lo mas curiosa.
También hay días que te encuentras con que alguien que nunca hubieras esperado que te fuera a agregar como contacto un día lo hace ( y no, por desgracia nunca es Gale Harold) autores de otros blogs, en los que sueles comentar de vez en cuando, pero con los que no tienes una relación de amistad blogueril muy profunda y por un lado te extraña y por el otro te gusta.
Sobre este último tipo de contactos, suele pasar que al principio hablas alguna vez (no siempre) e incluso puede que un día tengáis alguna conversación interesante, pero con el tiempo la cosa se va enfriando y al final se acaba convirtiendo en uno más de esa lista de contactos en la que un gran número de ellos después de un largo tiempo, no sabes ni quienes son… costumbres curiosas de los humanos.
Nota mental: Limpiar mi lista de contactos
estos no se callan